Israel eliminó al jefe de inteligencia iraní Ismail Khatib, uno de los líderes más altos del régimen, como parte de su estrategia para generar una implosión interna y desmoronar al gobierno de Irán.
Esto ocurre apenas un día después de la eliminación de Ali Larijani, en medio de intensos ataques iraníes nocturnos con misiles cargados de bombas de racimo que impactaron en Tel Aviv y localidades cercanas, causando dos muertes más de una pareja de 70 años y elevando el total a 14 fallecidos en 19 días de guerra.
Irán prometió contestar y escalar el conflicto, pero el esperado ataque masivo de Hezbollah no se materializó en la magnitud anunciada, aunque la intensidad de los bombardeos en el centro de Israel generó preocupación. La resiliencia israelí permite reparaciones rápidas y continuación de la vida normal pese a los daños.
En Líbano, Hezbollah continúa bombardeos, pero misiles previos fallaron explotando en territorio libanés sin alcanzar Israel, según reportes previos.