Irán lanzó dos misiles balísticos intercontinentales contra la base militar Diego García en el Océano Índico, compartida por Estados Unidos y Reino Unido, a casi 4.000 km, demostrando mayor alcance del esperado.
Uno fue derribado por un buque estadounidense y el otro falló, pero genera preocupación en Europa Central por radio de acción iraní.
Reino Unido condenó el ataque como irresponsable; previamente matizó uso de la base para operaciones defensivas y contra misiles en Hormuz.