Guillermo, un hombre de 48 años asesinado a golpes en la cabeza con un objeto contundente como una piedra en Cañuelas, recibió una emboscada a dos cuadras de su casa en San Vicente al 100 mientras iba en bicicleta a reemplazar a su hermano en una empresa de seguridad a las 5:50 de la mañana. La hipótesis principal apunta a que fue por declarar como testigo en un caso de violencia de género contra una mujer en su ámbito laboral, y había recibido amenazas previas.
Dos jóvenes detenidos, posiblemente menores o de 20-21 años, pero la investigación se retrasa porque el fiscal está resfriado con licencia y no hay subrogante designado. La abogada de la familia de Guillermo aún no tiene datos oficiales, y no hay avances formales.
La intendenta Marisa Viviana Amalia Fassi, del Frente de Todos, no apareció en el lugar ni emitió comunicado de solidaridad con la familia, pese a las quejas vecinales por inseguridad desde la tarde. El equipo periodístico de Crónica recibió amenazas para alejarse del epicentro y trabaja desde la vera de una colectora.
Tomás Dente criticó duramente a la intendenta por ausente mientras un pueblo llora a Guillermo, un hombre de bien, y acusó connivencia entre poder político, policial y municipal con banditas que recaudan.