La hermana Roxana relata que su esposo ha intentado matarla varias veces asfixiándola, atribuyendo su violencia a un trauma infantil por castigos de su padrastro.
El predicador responde que el esposo carece de amor verdadero y cita mandamientos para la iglesia verdadera, enfatizando que las enseñanzas de Jesucristo están destinadas a los hombres de Dios en la iglesia.
Se lee 1 Timoteo 3:15 para explicar la conducta en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, y se menciona que la verdadera iglesia es la enseñada por Jesucristo y los apóstoles.
El consejo continúa refiriéndose a 2 Timoteo 3 para que el hombre de Dios sea perfecto y equipado para toda buena obra enseñada en la iglesia.