Pedro Sánchez anunció un plan de 5000 millones de euros con 80 medidas para mitigar el impacto económico del conflicto en Medio Oriente, incluyendo reducción drástica de impuestos energéticos y congelación temporal de alquileres.
El paquete protege hogares y sectores clave ante subidas de costos, pero el decreto de alquileres requiere aprobación parlamentaria donde el gobierno socialista carece de mayoría.