Betty Fuxman, peruana radicada en Israel, vive hace 19 días en un refugio a cuatro pisos bajo un centro comercial en Tel Aviv debido a las constantes alarmas de ataques en la guerra. La mujer decidió mudarse allí por problemas de movilidad en la rodilla y tiempos cortos para llegar a refugios desde su casa a cuatro cuadras.
Betty muestra su carpa con cama, mesa, flores para sentirse en casa, lámpara para estudiar hebreo y zona de juegos para niños. Sale diariamente después de las alarmas para ducharse y cambiarse en su hogar, pero regresa por miedo y falta de fecha de fin de la guerra.
La comunidad es solidaria con jóvenes entregando comida diaria; Andrea Biso reporta en vivo el impacto en la vida cotidiana, destacando la resiliencia pese a la claustrofobia y ausencia de sol. Conductores del estudio reflexionan sobre la dureza de vivir así y la lección para argentinos.
Israel figura quinto como país más feliz pese a la tragedia; Alfredo Leuco mostró refugios similares. Betty, hiperactiva, ve esto como prueba de Dios sin expectativas políticas claras.