Antonio Tarragó Ross criticó el dragado del río Paraná a 10 metros de profundidad por destruir el ecosistema y el plancton, proponiendo trenes costeros en vez de barcos contaminantes, y recordó su obra Naturaleza sobre especies en extinción.
Estrenó Soy Demasiado de Carlos Alassino en Maciá, que se convirtió en himno local, y emocionó al público con silencios respetuosos. Contó anécdotas con Atahualpa Yupanqui, como la inspiración de El alma entrerriana en el puente del Gualeguay, y la receta auténtica de buceca con cuajo y garbanzos, sin mondongo ni porotos.
Presentó su obra El alma entrerriana con Hugo Mena, rescatando 48 canciones entrerrianas olvidadas como las de Rollo Barriento y Lucas González, donada a escuelas de Entre Ríos con fascículos para aprender. Donó el triciclo de su padre, chapado en oro 24k por José Luis Picasso, al Festival Federal del Chamamé donde su padre era feliz.
Reveló el secreto de su padre para conmover al público: "queréle a la gente", porque ellos saben, como un perro siente el cariño. Contó anécdotas con el acordeón de su padre, Chalchaleros y un cuento de bufón ante Luis XII que elige morir de viejo. Dio consejos a músicos emergentes: dar lo mejor sin buscar éxito inmediato.