Alison, una niña de 11 años de Entre Ríos, llegó a Buenos Aires con apoyo de vecinos y familia para probarse en inferiores de River. Sus padres docentes juntaron plata pese a dificultades económicas para el viaje.
Destaca por su talento desde pequeña en una familia de ocho hermanos. El entrenador la elogió por condiciones y futuro, pidiéndole pulir detalles. Ella juega para ayudar a su familia y sueña con progresar.
La comunidad de Concordia donó para pasajes y estadía, mostrando esfuerzo colectivo por su pasión al fútbol.