Manuel Adorni, jefe de gabinete, atraviesa su peor crisis por el escándalo de llevar a su esposa Bettina Angeletti en el avión presidencial durante el viaje de Javier Milei a Nueva York del 9 al 12 de marzo. La mujer, dedicada al coaching ontológico, no es funcionaria pero apareció en imágenes oficiales junto a la delegación en la tumba del rabino Menasem Mendel Schneerson.
Adorni defendió la decisión argumentando que su esposa ya tenía pasaje propio para Nueva York, pero pidió acompañarlo por agenda y que ella cubrió todos sus gastos sin costo para el Estado. Admitió errores como decir "deslomarse" y calificó la elección como "pésima", generando críticas y denuncias penales de oposición y exlibertarios.
Un segundo escándalo surgió con imágenes de Adorni y familia en jet privado a Punta del Este en carnaval, costando unos 10 mil dólares. Su amigo Marcelo Grandío defendió que Adorni pagó sus pasajes, pero generó más dudas sobre costos y conexiones con TV Pública.
El informe detalla la biografía de Adorni, desde su infancia en La Plata, carrera como contador y profesor, hasta vocero presidencial tras negativa de Marina Calabró. Analistas debaten su futuro: posibles renuncias por lógica gubernamental, internas con Karina Milei y Caputo, y daño a imagen anticasta. Cuestionan transparencia en patrimonio declarado de 2,5 millones de pesos y casa en country Indio Quad.
El panel critica la falta de intachabilidad y especula filtraciones internas para socavarlo antes de elecciones en CABA.