Robots humanoides desarrollados en un centro de innovación de Pekín fueron sometidos a exigentes pruebas físicas y técnicas durante 8 horas, incluyendo marchas, carreras y resistencia en cinta, antes de su venta para uso industrial.
Los ingenieros evaluaron movimiento, estabilidad, coordinación motriz y eficiencia energética para garantizar operación autónoma junto a humanos en empresas, reemplazando o complementando tareas operativas.