El sargento Franco Cabrera, junto a sus compañeros, relató en exclusiva cómo encontró a la niña Esmeralda desaparecida en un terreno complicado de Valle Hermoso, Córdoba, tras una búsqueda intensiva con motos, sirenas y rastrillaje centímetro a centímetro guiados por un mapa de perros detectores.
Cabrera, paramédico y padre de familia, decidió extender su turno más allá de las 7 de la mañana porque lo tomó como un asunto personal. La niña emergió de la maleza al escuchar las sirenas, fue alzada por el agente Lucas Badra, controlaron sus signos vitales y le dieron agua y comida; estaba en buen estado de salud.
Entregaron a Esmeralda a su madre en un emotivo reencuentro, apartándose para darles privacidad. Fueron ascendidos por el hallazgo, destacando su capacitación constante y la colaboración de bomberos, TARC y drones. La investigación sobre cómo llegó allí sigue a cargo de la fiscalía.
Adrián Salonia reportó desde la casa de Cabrera en Valle Hermosa, donde recibió felicitaciones de la comunidad.