El INDEC reportó que el PBI de Argentina creció un 4,4% en 2025, desmintiendo la estanflación pronosticada por economistas opositores.
El consumo privado agregado aumentó casi un 8%, mientras la inversión saltó un 16,4%, ejes clave del movimiento económico. En el cuarto trimestre, el PBI subió un 2,2% trimestral, evitando recesión.
Se observa una forma de K: sectores como minería, agro, bancos crecieron fuerte; comercio e industria menos, pero sin estancamiento general.