Natalia, una joven de 24 años con dos hijos pequeños, desapareció hace cuatro días en Virrey del Pino, Buenos Aires, tras salir el miércoles a las 13 horas supuestamente a buscar trabajo con urgencias económicas. Dejó el celular cargando en casa, sin llevar a sus hijos de 5 años y 1 año, ni SUBE propia, pidiendo prestada a su hermana Belén, algo inusual ya que nunca salía sola sin ellos.
La SUBE registró un viaje en la línea 8 a las 13:46 hacia Catán u Once, y otro en la línea 88 a las 00:15 del viernes en zona Once-Ezeiza, donde testigos la vieron con calza negra, buzo blanco y luego jogging verde con mochila, ropa de su casa. Familia y amigas Brisa y Ana niegan relaciones conflictivas, padres ausentes sin cuota alimentaria, y solo cobraba asignación familiar insuficiente.
Hermana Belén y amigas destacaron que Natalia no viajaba lejos, criaba sola a sus hijos, dejó trabajo hace un año por maternidad y buscaba empleo cercano. En su celular, mensajes recordatorios de deudas con fecha límite el día de desaparición, pero sin amenazas explícitas; panelistas especulan si huyó por vergüenza, fue obligada como mula por prestamistas violentos o para tarea coactiva sin rastro digital.
Fiscalía pidió cámaras de colectivos y GPS de SUBE; familia teme aprietes por préstamos informales que no blanqueó monto ni pagaba pese a negar. Vecinos y seres queridos piden pistas en vivo desde Plaza Los Álamos.
Posibilidades: escapó para pagar deudas avergonzada, tomada por prestamistas para favores o rehenes sin celular para no rastrearla, pese a avistamientos nocturnos en Once con cambio de ropa de su bolso.