Natalia Andrea Remy, de 38 años, padece una cardiopatía congénita compleja que le impide recibir trasplantes múltiples de corazón, pulmones y riñones debido al desgaste de sus órganos por falta de oxígeno desde el nacimiento.
Durante el derrumbe de monobloques en Parque Patricio, bajó ocho pisos con su padre y un vecino en silla de ruedas a las cinco de la mañana, dejando medicación y oxígeno arriba; su padre volvió por el tubo mientras SAME la asistía con poco oxígeno disponible, perdiendo historia clínica en papel y documentación vital.
Impulsa el protocolo Remy, que permite teletrabajo remoto para personas vulnerables como inmunosuprimidos, oncológicos o diabéticos, basado en ajustes razonables de la Convención Internacional de Discapacidad para evitar contagios fatales en oficinas.
Mantiene humor y optimismo, bromea sobre buscar novio, se inspira en figuras como Gazaya Casal y Moria Casán, y envía mensaje de resiliencia: "bailar la cumbia que me tocó" y seguir adelante con apoyo de seres queridos.