Dos mujeres interceptaron a seis adolescentes de 17 años en Ramos Mejía, las siguieron 40 minutos por el centro comercial fingiendo ser vendedoras de drogas, las amenazaron con vigilancia policial y cómplices para obtener pruebas de inocencia.
Las obligaron a mostrar chats de WhatsApp e Instagram, buscar "pascanabis" y marcar *#06# en sus teléfonos para revelar el IMEI, código único del dispositivo que permite rastreo o vaciado. Un hombre las custodiaba cambiando remeras y coordinando "patrona todo bien".
Betina, madre de una víctima, denunció en comisaría 2 de Ramos Mejía; no hay otras formales pero circulan rumores. Julio López, experto, califica como delito grave contra menores por amedrentamiento más allá de estafa, para robar datos o emails.
Se alerta sobre nuevas modalidades: mails falsos, llamadas por paquetes o este verso armado para sacar códigos sin fuerza física.