El misionero argentino Marcos Cabezas, de Nazarenos Perseguidos, atiende a 70 refugiados a 20 km de Beirut, principalmente africanos de Sudán y Etiopía que huyen de bombardeos israelíes contra Hezbollah.
En Líbano hay 1.231.000 desplazados, 1.024 muertos y ataques diarios. Cabezas destaca la convivencia religiosa pacífica y pide donaciones vía Instagram @família_nazarena_libano.
Los refugiados sufren con serenidad y fe cristiana, pese a perder todo. Se mudan a una casa más segura al norte.