María Nalva relató que en noviembre de 2022 un accidente de tránsito le fracturó el fémur derecho, requiriendo cirugías fallidas: un tornillo roto y una prótesis de cadera en 2023 que dejó secuelas de dolor intenso y dependencia de bastón.
Tras un año de sufrimiento sin poder caminar bien ni realizar tareas hogareñas, su hija la llevó a una reunión de la Iglesia de la Gracia donde el doctor Suárez oró por los que usaban bastón. María sintió un calor ardiente en la cadera y el dolor desapareció instantáneamente.
Desde entonces camina sin ayuda, limpia la casa, anda en bicicleta y va a la iglesia sola, confirmando su sanación completa que médicos no pudieron lograr pese a múltiples intervenciones.
La familia celebró el milagro, destacando cómo Dios restauró su movilidad total.