El otoño comenzó este sábado en Buenos Aires con un día inestable marcado por lluvias y chaparrones aislados durante varias horas de madrugada.
La máxima alcanza los 21 grados con una humedad del 93%, lo que hace que se sienta pesado el ambiente, aunque las temperaturas no bajaron mucho.
El cielo está encapotado y se esperan más chaparrones, por lo que recomiendan prepararse pese a que mañana domingo mejorará el tiempo.