Adrián Trócoli mostró gráficos que revelan cómo las jubilaciones perdieron poder adquisitivo frente a la inflación. Las jubilaciones sin bonos cayeron más del 50%, mientras que las con bonos perdieron cerca del 20% acumulado.
En 2023, la pérdida alcanzó el 25% en un solo año, el peor registro. Desde 2018, salvo un breve repunte en 2019 y 2021, todas las actualizaciones por movilidad quedaron atrás de los precios, lo que explica los juicios masivos de jubilados.
Los tribunales dan la razón a los reclamantes y ordenan compensaciones equivalentes a las pérdidas registradas en los índices.