Irán respondió al ultimátum de Donald Trump amenazando con atacar todas las plantas de energía, tecnología de información y desalinizadoras de entidades estadounidenses y sionistas en la región si su infraestructura energética sufre agresión. La amenaza vino del portavoz de Qatam al-Anihya en consonancia con advertencias previas, tras el tuit de Trump exigiendo abrir el Estrecho de Hormuz en 48 horas o destruirá centrales eléctricas iraníes.
En escalada del día 22 de la guerra, Irán lanzó misiles contra Dimona y Arad en Israel, impactando el centro nuclear de Dimona y edificios en Arad, dejando más de 100 heridos, incluidos dos niños de 5 y 10 años en grave estado. Informe de Alfredo Leuco reportó posible 6-7 muertos no confirmados, 10 heridos graves, 6 edificios destruidos por misil de 450 kg que evadió la Cúpula de Hierro dos veces.
Adicionalmente, Irán disparó misiles balísticos a la base Diego García en el Océano Índico, a 4.000 km, base británico-estadounidense, sin impacto pero demostrando alcance mayor al reconocido, encendiendo alarmas en Europa. Reino Unido condenó los ataques temerarios según Wall Street Journal.
Esto sigue al proyectil en buque en Hormuz, amenazas mutuas y ataques previos, con impacto en petróleo global y Argentina vía agroindustria.