El mercado automotor argentino invirtió su proporción: ahora el 65% de autos vendidos son importados y el 35% nacionales, gracias a la apertura de importaciones y acceso al mercado cambiario sin cepo.
Antes del gobierno de Javier Milei había créditos a tasa cero solo para nacionales; ahora tres marcas ofrecen tasa cero para importados hasta 12 meses o 18 meses con límite de financiamiento menor, hasta 18 millones de pesos.
Las concesionarias importan masivamente, facilitando llegar al cero kilómetro con planes accesibles.