Cronica TV religion Iglesia de la ciudad

Idolatría moderna coloca al yo en trono de Dios advierte pastor

Tensión: intercambio (20°) Sesgo: elogio (+80)

El pastor profundiza en la caída de Lucifer por orgullo, al querer elevarse como Dios y desplazar al Creador, arrastrando ángeles y tentado a Adán, Eva y Jesús con la misma mentira de ser como dioses.

En la era actual, la idolatría no usa estatuas sino el yo como ídolo en el espejo, donde ego, objetos o personas ocupan el trono del corazón, abriendo puertas a influencia satánica. Lucifer, querubín ungido en presencia de Dios, cayó por autoadoración, y hoy materialismo, orgullo laboral y autorrealización repiten el pecado.

El pastor denuncia obsesión por bienes, agenda laboral que roba tiempo familiar, dependencia de likes y consumo para gratificación inmediata, citando a Jesús, Salomón y Juan sobre deseos de carne, ojos y vanagloria como trampas mundanas.

Antídoto es humildad de Cristo, quien dejó trono para servir; cristianos deben descentrarse, amar a Dios y prójimo, servir reino eterno en vez de ego, evitando esclavitud disfrazada de libertad.