En el programa Actualidad en Análisis, los expertos Ezequiel Daray y Federico Fodders explicaron que la guerra entre Estados Unidos e Irán, con el cierre del Estrecho de Hormuz, ha superado las expectativas de un conflicto corto y genera disrupciones masivas en los mercados globales.
Ezequiel Daray desde la bolsa de Frankfurt detalló que las bolsas europeas perdieron más valor que las de Estados Unidos desde el inicio de la guerra, considerada un error de cálculo temporal de la administración Trump. La interdependencia económica mundial impide extender el conflicto sin que la economía implosione, afectando ahorros de jubilados estadounidenses, gas para Japón y Europa, petróleo para China y fertilizantes para Latinoamérica.
Federico Fodders destacó dificultades para contener alzas de precios del combustible: reservas estratégicas de la OIE no impactan aún, barcos desvían ruta al Cabo de Buena Esperanza elevando costos, y derivados como fertilizantes (amoníaco, urea) disparan precios agrícolas en regiones importadoras como Latinoamérica, China e India.
Alternativas limitadas incluyen oleoducto saudí por Mar Rojo (5 millones barriles/día vs 20 de Hormuz), pero modelo de corredor seguro como en Mar Negro no aplica por tácticas asimétricas de Irán. Cierre total afectaría 20% petróleo mundial; positivos para Brasil y Venezuela, pero tardan en reactivarse. Europa rechaza ayuda militar a Trump; presión electoral obliga salida rápida.
Nadie gana: perjuicio a EE.UU., Europa, China; Rusia quizás beneficio pírrrico vendiendo más; Golfo pierde infraestructura. Impulso a renovables y nuclear a largo plazo.