Graciela Alfano reveló en vivo sus planes para una entrada impactante a Gran Hermano si confirma su participación, destacando su creatividad para divertir al público con improvisaciones preparadas y chistes estudiados de antemano.
La vedette de los 80 y 90, conectada desde el frente del canal con sus perros, bromeó sobre ser pet friendly, descartó llevar a sus abejeros belgas por su instinto protector y admiró a Janina Zilli. Contó anécdotas del Bailando como la peluca negra en una hielera que sorprendió a Moria Casán, enfatizando su independencia como artista narcisista que espera masajes y manicuras en la casa, proponiendo una piñata como intercambio.
El panel especuló sobre una rivalidad con Andrea de Boca hasta la final, mientras Alfano recordó su cobertura del Mundial 98 en Francia contratada por Eduardo Ornequian, quedándose dos meses en París. Fanáticos como Carlos Arbilla la alientan por su fanatismo a Racing, y planea una entrada diva con valija de mano y equipaje de 23 kilos, incluyendo rueditas para su vestidor.
La charla cerró con risas sobre asesoramiento económico gratis y despedidas efusivas, prometiendo un show inolvidable que la lleve a la final, mientras el conductor la invita a volver antes de entrar.