El gobierno de Javier Milei derogó una norma de 2012 que protegía patentes de laboratorios nacionales, en el marco de un acuerdo con Estados Unidos para flexibilizar importaciones de medicamentos.
La medida elimina el rol del ANMAT en verificar patentes y permite entrada directa de fármacos multinacionales, generando debate: unos dicen que abaratará precios, otros que encarecerá medicamentos y perderá control de calidad.
Un experto alertó que los nuevos medicamentos llegarán más caros sin verificación de utilidad, dañando obras sociales y hospitales públicos. Laboratorios nacionales e internacionales chocan desde hace años.
Lilita Carrió avaló la decisión en redes, llamándola "lo más importante" de los últimos años y esperando abaratamiento, aunque hay divisiones sobre precios.