Giselle Kruger presentó su libro Desmadre, un abrazo a mujeres que perdieron bebés perinatales y no tuvieron espacio para llorar, mostrando la realidad de pérdidas invisibles en la sociedad.
La protagonista Ana representa a muchas que enfrentan frases como "sos joven, vas a tener otro" o presión para volver al trabajo, sin reconocer el amor y proyecto detrás del embarazo perdido, sea de semanas o recién nacido.
Kruger investigó y descubrió iniciativas como la del gobierno de la Ciudad para inscribir y despedir restos fetales, algo nuevo y avanzado. El libro aborda también el dolor del varón, roces en parejas y necesidad de empatía.
Las lectoras lloran al identificarse, liberando dolores no procesados. Kruger drena miedos personales en sus escritos, recomendando el libro para todos.