El presidente colombiano Gustavo Petro enfrenta investigaciones criminales en fiscalías federales de Manhattan y Brooklyn por posibles vínculos con narcotraficantes.
Los investigadores examinan reuniones con traficantes y donaciones a su campaña, con participación de DEA y Seguridad Nacional, según el New York Times.
Petro niega las acusaciones, afirmando que nunca habló con narcotraficantes ni aceptó donaciones de ellos en sus campañas.
Las probes están en fase inicial, sin claridad sobre cargos.