La fiscalía y juzgado a cargo del caso del vuelo privado de Manuel Adorni ordenarán medidas de prueba para mañana, incluyendo todos los audios de entrevistas donde el jefe de Gabinete explicó el episodio, por sospechas de contradicciones en sus dichos.
Investigan a Agustín Isinghansen, persona de Uruguay que supuestamente pagó el vuelo de regreso facturado a su nombre, mientras el de ida lo abonó parcialmente la productora In-House de Marcelo Grandío, proveedor del Estado en Televisión Pública, donde trabaja Adorni.
Adorni afirmó haberle dado la mitad del costo a Grandío en efectivo, unos 3 millones de pesos, pero debe justificar ante Justicia el origen del dinero como funcionario público para evitar figuras como dádivas. Analizaron video filtrado de Adorni con familia en San Fernando, posiblemente de cámaras oficiales o celular en oficinas de Migraciones, Aduana y ANAC, pidiendo secuencias para identificar filtrador.
Panelistas celebraron la investigación como madurez democrática, criticando la torpeza de usar proveedor estatal pero exigiendo transparencia total, comparando con escándalos pasados impunes.
Coincidieron en que no cuadra enriquecimiento ilícito por monto, pero pesa lo simbólico en gobierno que puso vara alta contra corrupción.