Facundo, un joven de 19 años con Síndrome de Down y cinturón verde en judo del Club José Hernández, representará a Argentina en el Mundial de Artes Marciales en Lindesberg, Suecia, en agosto, junto a 10 chicos y 3 técnicos de la Federación Argentina de Deportes para Atletas con Síndrome de Down.
Practica judo hace 8 años para estructurarse y bajar su intensidad, como recomendó la directora de la colonia Chacabuco. Su padre Marcelo, madre María Inés y técnico Pablo destacan los beneficios en disciplina, control emocional y físico. Facundo quedó tercero en el Sudamericano en La Matanza y sueña con ser campeón mundial.
La familia busca fondos vía alias FACU al Mundial, con costos de 5.000 a 6.000 dólares por chico. Ambos padres trabajan en la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA). Tienen un hijo mayor, Juan Cruz Díaz, estudiando Management Internacional afuera. En colegio especial aprende oficios como limpiar platos y es celíaco.
El judo ayuda en defensa personal sin agredir. Pablo enseña a todo tipo de alumnos, incluyendo no videntes en selección. La familia enfatiza contención y autonomía futura para Facundo en un mundo indiferente.