Una explosión de bomba junto al río San Miguel en la frontera entre Ecuador y Colombia generó un cráter y miedo en la zona rural, con acusaciones al gobierno ecuatoriano.
Residentes afirman haber visto una aeronave lanzar las bombas en medio del toque de queda y operativos contra narcoterrorismo en Ecuador.
Organizaciones como la Alianza por los Derechos Humanos de Ecuador denuncian avances arbitrarios de seguridad contra campesinos inocentes en Lago Agrio.