Programa mostró imágenes de tomadas ilegales en escuelas y universidades, donde militantes de izquierda impiden acceso a estudiantes mileístas. Calificaron de "autoritario y despótico" decidir quién estudia, negando democracia que predican.
Destacaron juego "tiro al facho" con cara de Javier Milei como "violencia inusitada". Panel repudió echar personas por opiniones, llamándolos "parásitos vagos" que no estudian, adoctrinados desde jóvenes en nidos sindicales.
Criticaron doble estándar: impugnan fascismo mientras actúan despóticamente; borran evidencias al viralizarse. Un estudiante de medicina fue interceptado por "horda revolucionaria" por defender a Milei.