En El Camino Antiguo, el hermano Eli Soriano respondió a la pregunta del hermano Juan sobre si el lavamiento de pies realizado por Jesús es un acto físico o espiritual y para quién se aplica. Soriano enfatizó que las palabras de Jesús contienen enseñanzas espirituales, citando Juan 3:12 y Juan 6:63, donde se indica que el espíritu da vida y la carne no aprovecha.
Detalló el pasaje de Juan 13, donde Jesús lava los pies de los discípulos durante la cena, incluyendo a Simón Pedro, quien inicialmente se resiste. Jesús responde que Pedro entenderá después, y explica que el acto simboliza humildad: si el Señor y Maestro lava los pies, los discípulos deben lavarse los unos a los otros.
Pedro propone lavar más que los pies, pero Jesús aclara que quien se ha bañado solo necesita lavar los pies, pues están limpios salvo Judas. Al final, Jesús pregunta si comprenden el acto, afirmando que deben imitarlo espiritualmente como servicio mutuo.
La explicación destaca que Jesús usa acciones terrenales para enseñar principios celestiales de humildad y servicio entre creyentes.