La Policía Federal detuvo al cabecilla de una organización dedicada a entraderas en La Matanza, un hombre de 32 años buscado desde hace cinco meses. El operativo, denominado "En el nombre del padre", surgió tras un robo en Villa Lusuriaga donde la banda sustrajo 87.000 dólares amenazando con matar al hijo de la familia si no entregaban el dinero.
La investigación identificó a los delincuentes pese a que ocultaban sus cuentas en redes sociales. Localizaron al líder por dos compras en comercios chinos y un taller a 100 metros de distancia, cerca de la avenida Rivadavia. La banda reclutaba menores y actuaba en el conurbano bonaerense con ataques oportunistas o posiblemente marcados.
Panelistas destacaron la violencia de las entraderas: ingresan cuando la familia está en casa, atan, golpean y amenazan. Ocurren en horarios vulnerables como mañanas o domingos. Es un delito difícil de combatir por el factor sorpresa, pero esta detención es un primer paso judicial con pruebas y testimonios.
El cabecilla lideraba robos sistemáticos sin usar VPN para ocultar identidades en redes, lo que facilitó su rastreo tras meses de trabajo del Ministerio de Seguridad de la Nación.