Los choferes de aplicaciones enfrentan costos prohibitivos para alquilar autos, que alcanzan los 450 mil pesos por semana solo por el vehículo, sin contar combustible ni otras restricciones como límites de velocidad a 80 km/h en rutas como la Panamericana. Un testimonio de un conductor revela que las tarifas por viaje bajaron drásticamente, de 2.500-2.800 pesos por 5 km a pruebas piloto de 2.000 pesos por 2 km debido a la sobresaturación de oferta.
Los panelistas comparan esta situación con la crisis de los 90 en ciudades como Tartagal, Cutralcó y Pico Truncado, donde despidos masivos en YPF llevaron a conversiones a remiseros, parrillero y jugadores de pádel, hasta que la falta de demanda colapsó todo y derivó en represión policial con muertos. Hoy, 100 mil personas se sumaron este año a apps o delivery, saturando el mercado sin demanda suficiente.
El gobierno no toma nota de esta realidad, mientras el ministro de Regulación celebra 400 mil puestos de trabajo y promete reindustrialización, pero los sectores crecientes como minería, petróleo y agro no generan empleo masivo y hasta despiden 22 mil personas.