Una joven de 18 años está detenida acusada de asesinar brutalmente a su novio de 26 años en Bernardo de Irigoyen, Misiones, con un martillo robado a la familia de la víctima. Le dio un golpe certero en la cabeza que dejó el martillo incrustado, lo golpeó más veces, intentó cortarle el cuello y desmembrar el cuerpo con una sierra, dejando charcos de sangre en la casa.
El crimen ocurrió tras menos de un mes de noviazgo. Antes, esa tarde lo había golpeado con una tabla, fracturándole el brazo; él corrió a la comisaría pero no le tomaron la denuncia por un relevo. Ella robó 80 mil pesos de su cuenta vía Mercado Pago para pagar una deuda por drogas a un dealer que la amenazaba, enviando el comprobante por Instagram desde la cuenta de él.
La acusada huyó con el martillo ensangrentado a casa de su expareja de 23 años, quien la ocultó 18 horas, tuvieron relaciones sexuales y él no llamó a la policía pese a las cámaras de un vecino. En su casa hallaron escritos con sangre pidiendo poder, dinero y amor, posiblemente ritos satánicos. Tenía antecedentes: corrió a exparejas con martillo y cuchillo, una perimetral y problemas psiquiátricos.
La familia de la víctima denuncia inacción policial previa, ya que la llamaban "la loca" y no actuaban pese a quejas por drogas en el pueblo. Intentó simular un robo revolviendo la casa. Panel discute si fue premeditado por drogas, ritual satánico o ambos, criticando la violencia desmedida y posible complicidad del expareja.
La madre y hermana relatan robo previo de herramientas, primera impresión negativa de la chica y piden justicia, destacando el avance de la droga en la zona.