Ana Carolina Montero, de 19 años en 2016, fue víctima de un abuso sexual grupal en Valle Viejo, Tucumán, perpetrado por Franco Trapani y Álvaro Rodríguez tras salir de un boliche. La llevaron a la casa de Trapani, donde la violaron durante tres horas; ella denunció tres días después con ropa, fotos en celular y pericias médicas que muestran equimosis violáceas en muslos compatibles con violencia. Documentos clave como su celular fueron robados misteriosamente de la fiscalía de Washington Navarro Dávila.
Los acusados, influyentes por el negocio citrícola de la familia Trapani, nunca estuvieron presos pese a condenas de 10 y 8 años en primera instancia. El fiscal Edmundo Jiménez argumentó ante la Corte que Montero provocó el abuso por su vestimenta, consumo de alcohol y socialización, minimizando lesiones como "lesioncitas" pese a informes médicos. La causa estuvo paralizada cinco años y medio por Navarro Dávila, quien pidió archivo y sobreseimiento.
Montero relató amenazas de la familia Trapani post-denuncia, internaciones en salud mental, abandono de estudios de diseño de indumentaria y secuelas que impiden su vida normal a los 28 años. Coexiste con los agresores en Tafí Viejo bajo orden de restricción violada periódicamente. El Ministro Público Fiscal respondió en siete días récord alineado con la defensa, pidiendo revocar la condena; la Corte Suprema de Tucumán decidirá sin que sea vinculante.
El conductor criticó prejuicios machistas persistentes en 2026, comparándolos con épocas medievales, y mencionó impunidad en casos como Paulina Levos en Tucumán. José Inesta, corresponsal, y Montero en vivo confirmaron detalles; el programa seguirá novedades.