La actriz Cameron Díaz reveló en el programa Rule Breakers las presiones por estándares de belleza que enfrentan las mujeres y cómo ella cayó en autojuicios tóxicos frente al espejo, criticándose cruelmente por marcadores estéticos.
Describió el momento frente al espejo como tóxico, donde uno se pregunta por qué ser tan malo consigo mismo, y enfatizó el impacto negativo en la salud mental de estas expectativas sociales.
Recordó su experiencia con Botox en 2014, donde probó un toque pero lo abandonó porque le cambió la cara de forma extraña, prefiriendo envejecer naturalmente que tener una cara que no le pertenecía.
Instó a sacar presiones hegemónicas y valorar la belleza natural de cada uno sin crueldad ante el espejo.