La Bienal de Arte Sacro Contemporáneo, fundada hace 40 años por Monseñor Vetrano, alcanzó un récord de más de 1.200 artistas participantes de 10 países, con 77 obras expuestas en el Museo Nacional de Arte Decorativo.
Los organizadores destacaron la diversidad de técnicas artísticas y la curaduría precisa de María Lanús, que seleccionó las piezas que reflexionan sobre lo sagrado en el lenguaje contemporáneo, sin repetir iconografías tradicionales.
El premio mayor recayó en una obra de un artista correntino, y la exposición permanece abierta hasta el 3 de mayo en Avenida Libertador 1902, Palacio Errázuriz.