Esmeralda recibió el alta hospitalaria y regresó a su casa en el barrio San José Obrero de Córdoba junto a sus padres y abuelos, mientras los vecinos expresan alivio mezclado con dudas sobre cómo llegó al descampado donde fue encontrada.
Los vecinos del barrio, emocionados y algunos llorando, celebran el regreso de la nena de dos años desaparecida por 23 horas, pero cuestionan que haya caminado sola 500 metros descalza por un terreno espinoso y boscoso. Una vecina afirma que "alguien llegó y le trajo la criatura", y otros destacan el miedo de los niños para salir a jugar tras el incidente.
El abuelo Oscar dialoga con la policía frente a la casa y pide a los periodistas que digan "la verdad" sobre cómo se escapó la nena, insistiendo en que la familia es honesta. La fiscalía investiga celulares de la familia y vecinos, cámaras de seguridad y testimonios, sin descartar nada, aunque la menor ya está en casa sin sospechas inmediatas sobre el entorno.
La comunidad de Cosquín, conmocionada por el caso inédito, exige respuestas y genera desconfianza, mientras la policía custodia la zona y los medios respetan la privacidad por orden del Ministerio de Seguridad.