Un robot en un evento de Disney en California se descontroló, bailando sin parar de forma agresiva y cayendo, lo que generó risas pero preocupación por su fuerza desproporcionada.
Testigos notaron su sonrisa LED y movimientos erráticos; una empleada intentó resetearlo mientras la gente grababa; compararon con fallas previas como robots en Puerto Madero.
El incidente resalta riesgos de la tecnología robótica, con potencial para actitudes violentas si fallan, evocando películas como Terminator.