El paso fronterizo de Rafah reabrió parcialmente permitiendo salir a 8 pacientes y 17 familiares hacia Egipto para tratamiento, pese a que 18.000 heridos en Gaza requieren atención crítica sin servicios en la franja.
La ayuda humanitaria se redujo 80% desde el 28 de febrero por la ofensiva a Irán; hospitales como Al-Aqsa carecen de medicamentos y protocolos, limitándose a cuidados paliativos, como para un niño de 15 meses.