La producción de Gran Hermano cambió reglas y penalizó complots enviando a toda la casa a placa general, según panelistas que critican la inconsistencia porque antes no se castigaba.
Seferino Reato desde adentro del programa advirtió que permitir complots pequeños lleva a intervenir todo el juego, y cuestionó la decisión de anular votos para maximizar recaudación con más participantes en placa.
Participantes como Manu especulan sobre manipulaciones al interior de la casa, mientras Pincoya, la chilena con experiencia en realities, denuncia favoritismos y cortes de micrófono cuando critica al programa.
Panel destaca que jugadores se avivan de jugadas de producción, generando sospechas sobre ensayos y reglas laxas.