En Stuttgart, Alemania, los precios de los combustibles se dispararon por la guerra en Medio Oriente y bloqueo del Estrecho de Hormuz: diésel a 2,35 euros, power diésel 2,61 euros, super 2,15 euros y E10 2,10 euros por litro.
El corresponsal Luciano Pascuale mostró carteles en estación de servicio y reportó enojo de automovilistas e industriales; antes costaba 1,50-1,60 euros. Alemanes fronterizos cruzan a Polonia o Checa por nafta más barata a 1,47 euros.
La ministra de Economía Catherine Reich anunció que estaciones podrán modificar precios una vez al día para más transparencia, modelo de Austria. No hay faltantes, pero gente reduce uso de autos optando por transporte público o patinetes.
Los precios equivalen a unos 3.440 pesos argentinos por litro de super, y hay acusaciones de especulación empresaria.