Teresa, dueña de un negocio de vidriería y artesanía en Mar del Plata, intentó denunciar a un hombre que fotografió sus espejos, los publicó en Marketplace haciéndose pasar por vendedor y enviaba compradores a su local.
El policía se negó a tomar la denuncia alegando no haber delito, la insultó diciéndole "anda a lavarte" y la empujó varias veces al grabarlo con el celular, causándole moretones en pierna, brazo y muñeca. El agente fue separado y ya tenía el arma retirada desde 2017.
Teresa confirma que el policía detonó al ver el celular y exige justicia pese a que le habían quitado el arma por mal comportamiento previo. No justifica su actitud por pérdida familiar reciente.