El precio del petróleo Brent alcanzó los 108,85 dólares por barril y el WTI 95,36 dólares, impulsado por tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel. La volatilidad beneficia a compañías como ExxonMobil y Chevron con ganancias extraordinarias.
Analistas advierten que estos niveles altos podrían reducir el consumo de gasolina, presionar la economía hacia recesión y generar regulaciones más duras. La industria señala que no son sostenibles a largo plazo.