Países del Golfo Pérsico como Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos contrataron drones interceptoras ucranianos, testeados en la guerra Ucrania-Rusia, para defenderse de misiles y drones iraníes.
Estos países evitan posturas ofensivas contra Irán, salvo Arabia Saudí, optando por mecanismos de defensa. Arabia Saudí es el principal importador de material de guerra en la región, con arsenal listo para usar contra Irán.