Nancy Passos describió a Javier Milei como virrey de Trump en un "virreinato del Río de la Plata", convirtiendo a Argentina en una colonia o factoría proveedora de materias primas. Criticó que Milei volvió a su zona de confort como empleado, primero de Eduardo Urnequian y ahora de Trump, sin decidir nada por soberanía perdida con FMI desde Macri.
Enfatizó que Milei no gobierna sino que cumple órdenes con placer, prefiriendo ser empleado a presidente, en medio de un verano caliente con mundo cambiando por aranceles trumpistas y escalada en Medio Oriente afectando energía global.
Brindó irónicamente por el "virreinato de Milei", usando disfraces coloniales con Lucas Mella para ilustrar el punto.