En Morón, a 500 km de La Habana, una multitud enardecida asaltó y saqueó una sede del Partido Comunista cubano, quemando documentos y muebles en la calle por apagones de 20 horas y falta de alimentos.
El gobierno de Miguel Díaz-Canel minimiza los hechos como vandalismo aislado, pero imágenes muestran un pueblo sin miedo pese a la represión de 2021; hoteles cierran por crisis energética con solo 90 minutos de luz diaria.
El bloqueo petrolero de Washington tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela asfixia a Cuba, mientras Trump prioriza Irán pero presiona desde Florida con apoyo de exiliados cubanos.
La Habana libera prisioneros vía Vaticano y abre inversiones a cubanos en el exterior para captar divisas, rompiendo tabúes históricos.