La morosidad en préstamos personales alcanza un récord de dos décadas al 11%, con uno de cada diez créditos impagos, y en fintechs sube a 30%; familias endeudadas por consumo enfrentan problemas para repagar ante salarios estancados.
Bancos cobran 96,8% anual en préstamos personales, tres veces la inflación, mientras fintechs, financieras y cooperativas llegan al 251%, generando usura que impide pagos y lleva a previsionar pérdidas.
Empresas financieras no pueden embargar sueldos como bancos, agravando el vacío legal; pago mínimo de tarjetas genera bola de nieve, frenando crédito como motor de crecimiento y reduciendo consumo.
Sector espera empeoramiento corto plazo por tasas altas; rumores de bloqueos en billeteras virtuales por deudas ilustran crisis compleja donde ingresos ya no cubren cuotas iniciales.