El experto Eduardo Mansillas advierte que las mordeduras de gatos tienen mayor riesgo de infección por sus dientes largos y afilados, que causan heridas punzantes profundas inoculando bacterias de la boca del animal hasta el músculo o hueso.
En niños, las mordeduras ocurren en cara, cabeza o cuello; en adultos, en miembros. Consultar médico si sangra pese a presión, en diabéticos, inmunodeprimidos, sin vacunas completas o riesgo de rabia (verificar vacunación del animal). Lavar con agua y jabón, aplicar presión, no cremas hasta ver profesional.
Prevenir manteniendo perros atados o con bozal si agresivos, no soltarlos en calles; enseñar a niños no tocar animales ajenos. En Argentina, 6.000-7.000 casos registrados en 10 años; mundialmente, 60.000 muertes anuales por rabia prevenible con vacunas. Riesgos incluyen tétanos (refuerzo cada 10 años) y rabia (100% mortal sin tratamiento preventivo oportuno con vacuna e inmunoglobulina).
Un video testimonial muestra a una mujer con infección grave por arañazo y mordida de gato: mano hinchada, sangrado profuso, requirió antibióticos intravenosos por cuatro días. Mansillas enfatiza consultar siempre, especialmente por profundidad de heridas felinas, ya que 88 de cada 10 hogares argentinos tienen mascotas.